VEINTICINCO
Caía la noche sobre el vecindario y unas pinceladas rojizas aún persistían colgadas del cielo. El sol, ya casi fugado, daba paso a una noche que asomaba como larga y cargada de una atmósfera melancólica. Ambas mujeres preparaban la cena en la cocina del hotel. La mujer gorda cortaba delicadamente unas cebollas y Lourdes, con suma prestancia y cuidado, metía en una olla todos los ingredientes...
Saint-Exupéry (veinticuatro)

VEINTICUATRO
La mujer gorda acomodó su rodete mirándose en el espejo retrovisor del automóvil. Podría decirse que era una de esas mujeres que no descuidaban un segundo su apariencia. Enseguida tomó un lápiz labial y recorrió sus gruesos labios con él, confiriéndoles un tono carmín. Miraba de vez en cuando a Lourdes, que estaba sentada a su lado, con la mirada perdida y sus pensamientos vaya a saber en qué...
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